martes, mayo 01, 2007

Antonio no es nombre de poeta

Podrán decir, gritarme a la cara, que Antonio no es nombre de poeta, que Dámaso sí es nombre de poeta, que Lope si es nombre de poeta, que Luis o José si es nombre de poeta. Pero que Antonio (¡Antonio!) no es nombre de poeta. ¿Y si les demuestro lo contrario? ¿Y si les demuestro que Antonio es nombre de poeta, de gran poeta? ¿De poeta andaluz, de poeta joven, de poeta con ganas?
Conocí a Antonio Huertas en un foro sobre el Carnaval de Cádiz (no podía ser de otra manera, ¿no? Él ya era un letrista afamado y yo llegaba allí para intentar hacer unos versos más o menos dignos pero que, maldición, nunca se podrían cantar. Dejé la poesía y me di a la prosa, a la narración, mientras él continuaba escribiendo, tanto y tan bien, que publicó por cojones, es decir, de su propio bolsillo. Ya saben como está el mundo literario: gente que no vale ni para rimar amor con dolor publica y tiene cierta fama (no diré nombres, algunos saben a quien me refiero, los que no que piensen) y la gente que, como Antonio y tantos otros, sí que valen, y mucho, tienen que pagarse sus propias ediciones. Entonces, mientras yo me indignaba con este tema frente al ordenador, pensé (es raro, ¿eh?): ¿por qué no proponerle a los dos artistas que conozco que colabores conmigo en el post? Se lo dije al ilustrador: Te voy a mandar un par de poesías, me ilustras la que más te guste, y al poeta: llevo varios días mirando en tu web qué poesía poner en el post que te comenté y solo he conseguido quedarme con el soneto. Y él me mandó las dos poesías que, a su gusto, decidió con la advertencia de: no son nada del otro. Antonio tiene ese problema y es que no tiene confianza en sí mismo, aunque, supongo, que a fuerza de años repitiéndole lo mismo, entenderá que el tío vale, que puede dedicarse a escribir, pero no creo que pueda vivir de esto.
Les dejo con tres muestras de su poesía:

SONETO A MIS POEMAS
Cuando acabo rendido mis poemas,
nace sin prisa la sonrisa que amo,
cicatriza, duele, enfría, envenena,
maldito corazón, eterno esclavo.

Cuando te leo pienso, no eres mío
si te leen pienso, tal vez lo seas,
te quiero tanto, maldito albedrío,
que sucumbe al destino que me apea.

¿dónde irás cuando se apague mi voz?
si terminan las historias que invento,
si mi pluma renuncia y cobra el paro.

Seré joven y pasará el arroz,
seguiré escribiendo nuestros momentos,
pagaré mi error al postor más caro.

Y estos dos últimos pertenecen a su último poemario Tuyo y mío.


ROCÍO

Y allí, en la arena,
entre los dos nació este poema,
este pobre poema de amor, para ti.
Joan Manuel Serrat

Nunca faltará tu nombre, Rocío,
en cada uno de mis poemas.

Nunca faltará tu sonrisa, tu ternura,
la eterna y constante duda
que oculto cada vez que te imagino
dibujando mis versos en el nacimiento de tu boca.


TU CUERPO REFLEJA EL MAR
Es cansado,
por eso al llegar la noche
ella descansa a mi lado,
mis ojos en su costado.
Javier Krahe


No te preocupes no tengo prisa,
desanuda las trenzas que adorna tu pelo,
olvida por un rato lo que hiciste en la oficina,
relaja tu espalda, necesitas descansar.

Si quieres puedo acompañarte
al umbral de los sueños,
hacerte reír hasta que caiga rendida la madrugada,
podría acompasar cada uno de los suspiros
que exprima tu almohada, sentir celos.

Podría permanecer junto a tu sombra
hasta el fin de mis días,
viendo como amanece tu cuerpo desnudo
tras la ventana, cuna de sirenas y veleros.

Les dije, y saben que no miento, que valía la pena. Definitivamente, Antonio es nombre de poeta. Aquí para descargar su primer poemario Mi último verso.
Y aquí para entrar en su sensacional página web.

5 comentarios:

Antonio Huerta dijo...

Muchas gracias Paco por tus palabras, como bien dices que digo, no creo que mi poesía valga para tanto, pero mientras me sienta tal y como me siento escribiendo, seguiré inventando versos para mi eterna musa, bendita compañera que siempre está ahí.

¡Muchas gracias compañero!

ÉBOLI dijo...

Preciosos los poemas, y eso que yo de poesía leo poco y me tiene que gustar bastante para seguir leyéndola. De todas formas Antonio, aquí tienes a una compañera en estas lides de la escritura, y respecto al comentario de Bermauntier de publicar a unos sí y a otros no, si supieras como anda el patio en Córdoba por estar en las noches literarias, en cosmopoética y en el centro andaluz de las letras verías que todo no es tan poético como lo pintan. Buena tierra Cádiz donde estuve la semana pasada y estoy deseando volver.

Libertariano dijo...

Desde el punto de vista de la economía es previsible que los literatos, y los poetas en especial, se despellejen tanto entre sí: la oferta es mucha (el comentario de PAz sobre la patada en Córdoba, ¡en Granada es todavía más grave la inflación poética! Otro día hablaremos de García Montero, Neumann, etc.) y la demanda de poesía (aunque considerable, no hay más que ver CosmoP o el Festival Granaíno, es decir los juegos florales de toda la vida) no da abasto.

Felicidades a Antonio H. por sus poemas. Por otro lado, editarse sus propios poemas, y moverlos entre los gurús del verso, es una buena manera de iniciarse, junto a los millones de premios municipales y demás.

Por mi parte la poesía que más me interesa no es la que expresa los sentimientos del poeta, a quién le importa que decía Alaska, si no más bien la que trata de ampliar los límites del lenguaje y del pensamiento, a través paradójimente de un enfrentamiento con el mismo lenguaje y la tradición vital en la que éste se ha desarrollado.

Así Rimbaud, Holderlin, Eliot, Lorca, Rilke, Dickinson, Pessoa...

Paradójicamente la mejor poesía, o acaso los mejores versos hoy en España, los encuentro en el pop. No naturalmente en Sabina, un poeta facilón y reaccionario. Por ejemplo, en algunos trallazos de Lapido en 091, K. en Los Planetas y, sobre todo, en la demoledora ironía de Astrud. Precisamente su úlitmo disco se titula con un verso del extraordinario Álvaro Pombo, que es tan gran poeta porque es el más inteligente: "Tú no existes" (todo lo contrario de la complacencia del poema favorito de Zp, de un, ay, Antonio)

Saludos para uno que piensa que el único poeta bueno es el poeta muerto (¡ojo: metáfora)

ÉBOLI dijo...

¿Puedes poner esa poesía de Astrud que no lo conozco? Gracias. A mi me gusta mucho García Montero, y Pessoa.

Anónimo dijo...

¿Cuál de los Pessoas prefieres? Tan elegante, un inglés perdido en Lisboa... De Astrud, por los que tengo debilidad quizás debido a la vertiente analítica de uno de sus miembros (en su último disco tienen una canción que se llama "Noam Chomsky"), te recomiendo su web

http://www.astrud.com/

Tienen este extraordinario resumen de la historia de la poesía española (extrapolable, claro)

Nuestros Poetas

Qué malos son, qué malos son,
qué malos son nuestros poetas.
Qué malos son, qué malos son,
qué malos son nuestros poetas.

Sólo hay que leer las cartas
que Guillén mandó a Salinas,
o escuchar a Gil de Biedma
leído por Carod-Rovira para verlo.

Qué malos son, qué malos son,
qué malos son nuestros poetas.
Qué malos son, qué malos son,
qué malos son nuestros poetas.

Sólo hay que mirar las fotos,
están en las hemerotecas.
Dámaso Alonso en El Pardo
y Luis Cernuda en Acapulco.

Los que se hicieron ricos,
los que murieron pobres,
enfermos, en el exilio,
Leopoldo y sus dos hijos, todos ellos.

Qué malos son, qué malos son,
qué malos son nuestros poetas.
Qué malos son, qué malos son,
qué malos son nuestros poetas.

Preguntadle a la viuda de Alberti,
si pudiera hablar Zenobia,
si estuviera vivo el bendito
padre de Jorge Manrique.

Si lo supiésemos todo
sobre algunos,
tanta metáfora
y tan poca vergüenza todos ellos.

Qué malos son, qué malos son,
qué malos son nuestros poetas.
Qué malos son, qué malos son,
qué malos son nuestros poetas.

Quevedo el putero y Góngora el lameculos,
Garcilaso el usurero y Rosalía la ludópata,
el maricón de Lorca y Bécquer,
que era un poco mariquita también.

Ferrater el desgraciado,
Gimferrer el pervertido,
los hermanos Machado,
el drogadicto y el maltratador.
San Juan de la Cruz
y Santa Teresa de Jesús.

Qué malos son, qué malos son,
qué malos son nuestros poetas.

PD. Obsérvese, huelga decirlo seguramente, el jueguecito entre malo/malvado