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viernes, septiembre 18, 2009

United States of Tara

Hay que verla porque mejor serie no he visto en mucho tiempo. No es solo que la protagonista se haga cuatro papeles a la vez es que los secundarios (su familia y su hermana) hay momentos en que tienen la misma importancia que la protagonista.

Para descargarla por Emule o Torrent aquí.

martes, diciembre 02, 2008

De series inglesas

Vale, sé que me gustan mucho las series de por ahí, que las veo casi a diario... pero es que la tele de España no me entretiene, ¿vale? Yo lo siento más que ninguno porque quedo como un verdadero friki algo que ustedes, si llevan tiempecillo leyendo el blog, deben tener más que asumido.
El problema, si es que acaso lo es, de las series inglesas es que sus temporadas duran muy poco. No suelen sobrepasar los doce y eso significa casi siempre que la serie se cierra para siempre. De las series que voy a hablarle hoy, además de tener esta cortísima extensión de capítulos, son de diferentes temáticas y sobre la primera de ellas me dirán que cuándo carajo voy a salir de la edad post-adolescente. Yo les responderé que nunca y así somos felices todos. A lo Peter Pan.

Sid, Chris, Cassie, Jal, Anwar, Maxxie, Tony, Michelle

Skins -web oficial aquí y aquí blog en español- (la traducción literal sería Pieles) es esa serie post-adolescente que les mencionaba en la entradilla. En Bristol hay un grupo de jóvenes que se lo pasa bien a su manera, que no es la manera inglesa. Es decir, deja a un lado la representación del resto de Europa que tenemos de los ingleses y nos muestra una juventud que se droga, que bebe, que folla y que sufre. Los sentimientos están muy presentes en la serie y cada cual tiene su problema, su drama propio. Y es que la serie es sumamente dramática, tiene golpes de efecto inesperados, a veces todo parece pintarse de gris, en otras ocasiones todo es absolutamente negro, de un negro demencial, de los que entristecen.
La serie, dividida en dos temporadas (la primera de 9 capítulos más unos cuantos episodios webs que están en YouTube sin subtitular y por eso no los he visto, y una segunda de 10 donde se resuelve absolutamente todo aunque con un final muy abierto). Los capítulos se titulan según el personaje central que lo mueve aunque hay veces, sobre todo en la segunda temporada que esto parece no llevarse a cabo y, aunque haya un personaje que da título al capítulo, siempre se nota el personaje que tiene más repercusión y que, por lo general, sale más.
Una serie que se deja ve aunque no sé yo si será muy del gusto de la gente de veinticinco para arriba. La recomiendo porque creo que nunca está demás ver algo nuevo y chocante, algo que llega a impactar y, a veces, a doler en los ojos. Buenas actuaciones y un guión que, por si solo, acaba rematado en el décimo capítulo de la segunda temporada donde nada es lo que parece y todo está como muy desperdigado.
Por cierto, esta serie tendrá continuidad con una tercera temporada pero con distintos personajes, solo se mantiene una, la hermana de Tony, Effy, que no sale en la foto promocional pero que sí tiene capítulo propio.
Para descargar la primera temporada aquí, para la segunda aquí.

Chris Skelton, Gene Hunt, Sam Tyler, Ray Carling, Annie Cartwright

La segunda es Life on Mars-web oficial aquí- (Vida en Marte), una serie rompedora por el argumento pero típica por el desarrollo de sus episodios. Les sitúo: Sam Tyler vive en el Manchester de 2008 y un terrible caso le ocurre a su novia, Maya, con la que, en ese momento, está pasando una crisis. Y se ve una escena en la se encuentra condución, algo ocurre con un coche, lo atropellan... Y aparece en el Manchester de 1973. Sí, ahí mismo, treinta y cinco años antes, justo cuando él tenía cuatro años, aparece el Sam Tyler adulto que ha cumplido su sueño de ser policía. Las tres preguntas que se resolverán a lo largo de los episodios (dos temporadas de ocho episodios de una hora cada uno) son: ¿Estoy soñando? ¿Estoy en coma? ¿O he roto la barrera espacio/tiempo? Nada se sabe, pero se escuchan voces que parecen responder a una de ellas. Como complemento, veremos como Sam Tyler debe resolver casos de la época y como se enfrentará con su pasado... ¿con su pasado si es de 2008 y vive en 1973? Pues sí, y en el último episodio de la primera temporada además. Además, tendrá que adaptarse a los métodos, a dormir solo, a sus nuevos compañeros... Un choque cultural, educacional y de época que Sam Tyler parece que nunca podrá resolver, al menos eso parece en la primera temporada pues la segunda aún no la he visto.
Muy recomendable esta última para todo tipo de público. También existe la versión americana
que, sinceramente, no creo que vea y una española que... bueno, no me inspira nada de confianza más que nada porque, incluso, le han cambiado el título; la de España se llamará La chica de ayer.
Para la primera aquí, para la segunda aquí.

Y ya les dejo con la canción de esta semana interpretada, Wild World de Cat Stevens (que después fue Yusuf Islam), por Mike Baley, el Sid de la serie Skins.

martes, octubre 14, 2008

John Adams: el segundo presidente de los Estados Unidos

Esta tarde he terminado de ver la miniserie de HBO basada en la vida de John Adams, el segundo presidente de los Estados Unidos, recordado, quizás, por ser el instigador de la Casi Guerra contra Francia hasta la llegada de Napoleón, que bajó bastante los humos de los llamados federalistas. Pero su personaje es mucho más importante que todo eso: uno de los fundadores de la patria norteamericana y principal instigador de la independencia de la madre Inglaterra. Y parece que no les fue mal del todo.

La serie, dividida en siete episodios (dos que rozan la hora y media y cinco que se pasan unos minutos de los sesenta minutos), divide de esta manera las facetas más importantes de su vida: en el primer episodio cuenta una faceta muy importante en su vida, que desembocaría en todo lo que después le ocurre, y es que como abogado lo contratan para defender a unos ingleses que suspuestamente han disparado contra unos americanos. Se demuestra más tarde que esto no fue así y John Adams asiste a una escalada tremenda hasta llegar al Senado (que casi no era tal) donde se discute todo lo que concierne a la colonia inglesa. Los siguientes capítulos, hasta el sexto, es la vida, frenética de John Adams. Sus discusiones en el congreso de Philadelphia, en los tres, su viaje a la corte francesa de la época y su poco gusto por el pijería, su odio porque Benjamin Franklin se lleva los éxitos que él consigue a base de discusiones acaloradas y de un patriotismo desmesurado y su amistad con Thomas Jefferson aunque después acabarían bastante regular. Quizás lo que le catapultó a la presidencia (tras las dos mandatos del omnipresente George Washington) fue su nombramiento como embajador en Inglaterra, justo después de la independización y es tremenda la conversación que tiene John Adams con el rey de Inglaterra donde este reconoce que fue el último en aceptar la independencia de los Estados Unidos, y el actor lo dice con los ojos inyectados en lágrimas, casi llorando. Es bárbaro y algo que me llamó mucho la atención. En la madre patria está muchos años hasta que deciden volver. Por supuesto, el papel de su señora esposa, Abigail, es muy, muy importante y quizás es el que lleva a que John Adams consiga todo lo que quiere porque su esposa es una sabia consejera. Después de unos años en Francia, y antes de ir a Inglaterra, John Adams vive solo mientras su esposa y sus cuatro hijos continúan en Boston, con muy pocas noticias de él. La historia de amor de John y Abigail es tan apasionante que a mí me ha llegado a emocionar. Decide John enviarle una carta su esposa diciéndole que vaya con él a vivir a Francia y con ella también se va a Inglaterra. En el país galo Abigail entabla una amistad tremenda con Jefferson con el que llega a mantener conversaciones casi personales para la época y del que admite que en cierto momento de su vida ocupó un gran lugar en mi corazón aunque al final, al pelearse su esposo con él reconoce que esta parte está vacía. En Inglaterra la cosa está tensa, nadie quiere que Adams esté allí y son ignorados por la Corte y por la gente, es por esto que Abigail insta a su esposo a volver a Boston con sus hijos con esta frase que a mí me resultó demoledora: No hay nada peor que estar en un país donde nadie te importa y tú tampoco le importas a ellos. Ya en de vuelta su ciudad, las discusiones con sus hijos, que llevan casi veinte años sin verlo, son frecuentes y lo que se encuentra apenas le gusta, pero pronto vuelve a la felicidad cuando le proponen presentarse a Presidente de los Estados Unidos. En la primera elección (y como ya he dicho antes duraría dos cargos hasta que se retira por decisión propia) gana abrumadoramente Washington y él queda como vicepresidente, una de las cosas que más lamentaría porque es un cargo que a él le aburre pues no es nada activo, incluso en el Senado tiene una discusión con un senador que le dice que no está allí para opinar de nada sino para escuchar. Es el segundo presidente de los Estados Unidos tras el retiro del General pero con la conspiración de Hamilton apenas dura un mandato en el que sufre lo indecible. Después llega su retiro a la granja de Peacefield. Por cierto, es el primer presidente que usa la Casa Blanca. Su presidencia, además, está marcada por la Casi Guerra con Francia y por la vicepresidencia de Thomas Jefferson con el que le desune el apoyo del vicepresidente por Francia y es que la vuelta de este de Francia lo trae muy cambiado y se podría considerar casi monárquico. Jefferson da la espalda a Adams en una decisión muy importante para el resto del país y esto lo que rompe con una afirmada amistad.
Como decía, en su retiro en Peacefield se aburre porque ha perdido la acción que durante tanto años ha sido su compañera. Con un hijo fallecido, del que reniega, y una hija con cáncer de mama, que moriría más tarde, el viejo Adams se dedica a su granja, lo que más le gusta y que le mantiene muy activo. La muerte de su esposa, Abigail, lo sumerge en la desidia y ya no consigue levantar cabeza. Con 90 años, fallece con la alegría de que su hijo John Quincy Adams, es el sexto presidente del gobierno de los Estados Unidos.
Muere el cuatro de julio de de 1826 diciendo: Thomas Jefferson sobrevive cuando este había muerto horas antes en su casa, rodeado de sus sirvientes negros y Sally, la negra que le dio un hijo. Muerte el día que se cumplen cincuenta años de la proclamación de la independencia.

La miniserie es tremenda, con unos actores fantásticos, encabezado el plantel por Paul Giamatti (John Adams en su madurez y en su vejez) y Laura Linney, actriz que me suena pero no sé muy bien de qué y que hace magistralmente el papel de la paciente y sabia Abigail, mujer de la época, buena consejera y mejor madre.
Una serie extremadamente recomendable y que está en español pero que yo recomiendo en inglés que donde verdaderamente se aprecian los tonos que el protagonista pone en la voz y que, advierto, son totalmente estremecedores. Merece la pena, de verdad.
Recomiendo la web de la miniserie aunque está en inglés.

martes, julio 01, 2008

En verano aprovecho...

... para ver series americanas de calidad que no tengo tiempo para ver el resto del año. Además de terminar la segunda temporada de Los Soprano, que ya lo hice por mayo, descargar la segunda de Dexter y almacenarla... he decidido ser un friki más en vez de un intelectualoide que ve series americanas (esto es broma) y ver Perdidos. Es cierto que tenía mis reservas y decía que yo de eso nada, que esa serie tiene tras ella un movimiento friki que no, que me echaba un poco para atrás porque, sinceramente, me esperaba otra cosa. La serie parece tener un guión fantástico, y la serie está hecha con gusto. La recomiendo si es que no la han visto ya. Una serie con la que he disfrutado durante unos días de junio es con lo nuevo como productor y actor de David Duchovny. Californication la han podido ver anunciada en Cuatro, quizás no han visto ningún capítulo porque la hora es totalmente prohibitiva. La serie, sinceramente, no es para que la vean los niños pero sí los adultos (o en su defecto los nenacos que tiene más de 18 como es mi caso) porque tiene gran contenido sexual. Gran... gran... no sé si gran, pero bastante, además hay diálogos que podríamos decir que son fuertecillos que no picantones. Les dejo una foto promocional de la serie para que vean que no tiene nada que ver el papel de Duchovny con el que hacía en Expediente X:
También un video de como comienza el capítulo piloto de la serie. Les digo también que la primera temporada consta de 12 capítulos que apenas duran 25 minutos.


... para leer novelas gordas que he ido acumulando el resto del año bien sean regaladas o compradas por servidor. Por ahora estoy acabando la nueva novela de Ruiz Zafón, El juego del ángel, y tengo en lista de espera las aventuras del teniente Bevilacqua, pilladas de la biblio, lo último de Pérez Reverte y Un mundo sin fin que espero poder leermelo este verano y, seguramente, empalmarlo ya con el verano que viene.
... reviso mis cuartillas de apuntes para haber si soy capaz de comenzar mi novela inacabada en condiciones. Lo digo como si estuviese escribiendo una novela épica de esas que te tiras cuarenta años trabajando en ella. No estoy escribiendo ni siquiera una novela. No sé ni lo que es. Me parece que es como un relato que se alarga y que no se cómo terminar en condiciones. Ni cómo empezar en condiciones.
... para leer los periódicos digitales varias veces al día y empaparme de todo y de todos los lados pero no sé por qué siempre que entro en LD el ordenador parece coger más temperatura y temo que el día menos pensado reviente.
... para ir a la piscina y escaparme por ahí sin que nadie lo sepa. Apagar el móvil y que nadie me encuentre.
... para estudiar las que me quedan para septiembre.

Subo, además, el último programa del Club de Lectura de la Radio donde comentamos La mujer habitada de Gioconda Belli, una novela que no volveré a leer en la vida.

lunes, abril 07, 2008

Los Soprano y Dexter (1ª Temporada)

Aún no he terminado los trece episodios de la primera temporada de Los Soprano y ya me parece la mejor serie que he visto nunca. Pateando en la boca a House, a CSI o al mismísimo Dexter, del que soy fan total.
No es una serie normal por cómo cuenta las cosas. Es decir, no es la típica serie de padrinos, cosa nostra y cabezas de caballos en camas, ni mucho menos. Es la mafia por dentro, pero dentro llegando a la vida más personal del protagonista: los problemas con su esposa, su hija, su hijo, su tío Conrado Junior Soprano, su madre con la que no sabe qué hacer, el colegio, los profesores, antiguos chivatos, su amante rusa... Y, lo más novedoso, la intervención de una psiquiatra que medica a Tony Soprano, el protagonista, con Prozac que a tantos americanos les hace falta.
El elenco actoral es sensacional y las historias, autoconclusivas, de la serie son geniales. Pero todos los capítulos tienen un hilo conductor: la vida mafiosa de Tony Soprano, padre de familia y muy conocido en su ciudad como un verdadero capo. Además, aunque la serie tenga otra serie de ingredientes, al estar basada en la vida mafiosa naturalmente salen extorsiones, palizas... Todo lo que se puede ver en El Padrino (I, II y III).Por ahí arriba les he hablado de Dexter, otra serie a la que estoy enganchadísimo y que veo poco a poco. De esta sí he acabado la primera temporada y tengo que decir que me encantó. Me encantó desde el primer capítulo, de casi una hora de duración, donde se nos presenta a un psicópata que, a lo largo de los trece episodios, llega a caer bien porque demuestra cierta integridad personal al no asesinar nada más que a asesinos. Es decir, su padre lo educa en su enfermedad para que sólo haga el bien dejándose llevar, en parte, por sus instintos.

Dos serie que, sin duda, recomiendo para los amantes de la buena ficción y de las geniales series que nos exportan los norteamericanos. Dicen que, últimamente, el talento cinematográfico se ha extendido a las teleseries y yo, sinceramente, estoy muy de acuerdo.

Nota: Añado el programa del Club de Lectura de la radio del día 1 de abril, dedicado a la novela Los restos del día de Kazuo Ishiguro. ¡Disfruten!

martes, agosto 21, 2007

Los Simpson

El verano comienza para mí cuando es posible ver en casa los dos capítulos seguidos de Los Simpson. Daría un brazo por poder ver las 24 horas del día episodios sin parar, uno tras otro, para no para de reírme con el grandísimo Homer, que ha dado momentos tan espectaculares como estos:


Homer, es, como dijo Matt Groening, su creador: el actor más importante del siglo XX, ¿por qué? Pues lo acaban de ver, además, no tiene cejas.

La familia Simpson está estructurada gracias a la paciencia de Marge, ama de casa incansable y que sabe tomar las decisiones más difíciles en los momentos más disparatados.


Bart es el tocapelotas gamberrete, odiado por todos y cada uno de sus profesores no hace nada más que el vago. Su hermana Lisa, sin embargo, es todo lo contrario: empollona y repipi, sabe corregir al más pintado.
Se llevan fatal.
Por último, la siempre adorable Maggie que apenas habla (hay un capítulo en el que sí lo hace y al final de la película también), tiene momentos muy graciosos.


Infinidad de personajes hacen que Los Simpson sea de las series con mayor audiencia en España. Y eso que los capítulos los han repetido mil veces.(Se recomienda subir el sonido)

domingo, agosto 05, 2007

Mi nueva serie favorita

Weeds es una de esas series americana que si mi amigo Jesús no se hubiese descargado, yo hubiese pasado del tema. Ni siquiera había oído hablar de ella, no me sonaba ni la cara de la protagonista, de la que ahora me he enamorado locamente. Me sonaba la canción de los anuncios de Cuatro y poco más.
No es una serie corriente. Humor ácido, bestial en ocasiones, y sensacionales actores se mezclan en una comedia sobre una mujer viuda cuyo único recurso para sobrevivir en la idílica ciudad de Agrestic es vender marihuana. Agrestic es uno de esos barrios de clase media-alta, más bien tirando a alta... mejor vean la presentación de la serie y verán como es éste barrio:


Mary-Louise Parker es Nancy Botwin, la sufrida madre que vende marihuana y tiene que soportar como su criada la chantajea, su hijo mayor es un gamberro, su hijo pequeño es el típico rarito y su cuñado un yonqui, además de un pasota que sólo quiere a las mujeres para aliviar sus deseos sexuales (que forma más bonita de decir que sólo quiere a las tías para follárselas). Además, su mejor amiga es una loca que no quiere a su marido y que está obsesionada porque su hija adelgace. Su hija la insulta y pasa de ella con el apoyo del padre que, por cierto, es uno de los compradores de marihuana, al igual que Doug, su contable. Su proveedora de marihuana es una negra con muy mala leche y cuyos diálogos tienen gran cantidad de motes para Nancy Botwin (culo blanco, blancanieves, copito de nieve...). También está Conrad, el sobrino de ésta, que es negro y está enamorado de Nancy. La primera temporada de Weeds contiene diez capítulos y la doce quince que no duran más de veinticinco minutos, tipo serie de animación. La tercera se estrena el 13 de agosto en Estados Unidos con la incorporación de nuevos personajes.
Ahora, ahí van algunas fotos de los personajes que componen la primera y segunda temporada de la serie:
Nancy Botwin

Sylas y Shane Botwin



Andy Botwin

Celia Hodes
Dean Hodes





Isabelle Hodes



Heylia James


Conrad Shepard


Lupita

Doug Wilson

Por último, un par de videos sobre la serie:



lunes, julio 02, 2007

Nostalgia

Hoy en casa de mi amigo Jesús, mientras veíamos algunas cosillas en una página de internet, encontramos el video de la canción introductoria a la serie D'artacán y los mosqueperros, una serie que me hizo recordar mi infancia (que no está tan lejos aunque mi barba diga lo contario): esas series que yo veía de pequeño, frente al televisor, cuando todavía este aparato significaba algo para mí, cuando conseguía entretenerme y que me olvidase de que todo el mundo no era de plastilina.
Algunas de mis series favoritas han sido (y serán, naturalmente) las que me contaban historias de fantasía, nadie puede creerse que alguien viva en el submundo y que se llamen los Fraggle Rock, o que un perro al que se le pone la nariz roja sea capaz de luchar contra un malvado Richelieu que creo que no se llamaba así, o David el Gnomo, o los Fruitis... muchas series que me han hecho recordar mi infancia, cuando estaba sentado en el sillón de casa, sin conocer de la vida nada más que lo que me enseñaban los personajes del cuadrado de enfrente.
Comenzaremos por la serie que me hizo, más tarde, conocer a Alejandro Dumas y absorver su novela Los tres mosqueteros, con la que me divertí muchísimo hace algunos veranos...


Tampoco estaban nada mal los primeros muñecos de trapo que vi en mi vida: ellos eran los Fraggle Rock, una serie que a mí me hacía reir a carcajadas y que, recuerdo, siempre odié a los trols que querían acabar con ellos. Actualmente, es la canción que suenan cuando me llaman al móvil.


También estaba David, el Gnomo cuya serie nunca logré acabar, pero me gustaba esa mezcla de fantasía y futuro cambio climático además de él aprendí eso de son cien veces más fuerte que tú y veloz... y fue una especie de himno, no por lo de fuerte, mucho menos por lo de veloz, pero sí por lo que venía a continuación: ... y siempre estoy de buen humor... Años más tarde me enteré de que la serie acababa en que David y su mujer se convertían en árboles algo que me traumatizó mucho, pero he logrado superarlo y, ¡mírenme! ahora tengo un blog.


Los Mundos de Yupi hicieron por mí más que el propio Espinete, me encantaba el Señor de Hojalata y Yupi, como se tiraba por un tobogán... sí, tengo vagos recuerdos de esta serie, pero me encantaba.


Otra serie de mi infancia que recuerdo con afecto es la de Willy Fog viajando por el mundo o la de Viaje al centro de la tierra, las dos basadas en las novelas de Julio Verne. Recuerdo un personajes con acento andaluz que se llama Tico y un refinado gato afrancesado, Rigodón.


Después estaban los Fruitis, Oliver y Benji, Barrio Sésamo o los Caballeros del Zodíaco, Transformers..., algo más mayor, Bola de dragón, los geniales Simpsons, Family Guy o American Dad...
















¡Ay, qué nostalgia! Será que me estoy haciendo mayor.
Por cierto, este post va dedicado a mi amigo Jesús que me dio la idea y unos cuantos deuvedés hoy en su casa.

miércoles, abril 25, 2007

¿Quién me niega que es la mejor serie de la televisión actual?

El dr. House es muy, muy incisivo, irónico, dañino para con el oído humano. House es especial.