jueves, enero 25, 2007

Ateniéndose a las leyes

Intentas concentrarte en los estudios y de pronto salta la noticia, lo voy a contar porque no puedo más con la estupidez que este año se lleva como moda en un instituto.
Les pongo en situación: dos chicos están en estudio asistido- que es como clases particulares pero algo más inútil-, un chico tira a otro un pañuelo, el ofendido se confunde y le tira el pañuelo a otro que no es, el tercero le espeta ¡Negro!, casualidades el niño es negro, y éste le da un puñetazo a ese tercero sin comerlo ni beberlo, puñetazo que le hace una leve hinchazón en el ojo. Intenta respoder pero rápidamente es separado- doy fe de que si lo agarra lo destroza-. Como es natural, supongo que el profesor de estudio asistido, dio parte a esa gran mujer- perdonen, no lo creo, es una ironía- que se llama J.E.-Berenjena- (y me pregunto: para qué dar su nombre, si la basura se huele desde lejos) que a la mañana siguiente de lo ocurrido se presenta en la clase de este tercero y le dice: Te vamos a expulsar, así, casi amenazándolo. Señora, hablarle así a un niño de doce años es de tener muy malafollá, y muy poca psicología infantil. Porque un niño con doce años, en primero de la ESO, no es Judas, no vende, no tiene ninguna maldad, no es posible que la tenga. En su mente, poco desarrollada y embotada por las malas explicaciones de los malos profesores, o de las explicaciones estúpidas de los malos libros que ellos eligen al libre albedrío según su criterio- que pongo en entre dicho, naturalmente-, no es posible que quepa la maldad, el daño por el simple hecho de hacer daño.
Primera consecuencia: un parte. Parte... y expulsión. Porque, claro, para ellos lo mejor es cortar por lo sano y expulsar dos días, 30 y 31 de enero, eso sí, con derecho a hacer los exámenes si los hubiese, y a realizar las actividades que los profesores le encomienden.
¡Expulsar a un niño de 1º! Inaudito, aunque para esta directiva, gobernada por mujeres, mujeres trabajadoras, que han llegado ahí por su trabajo, por su esfuerzo, por su dinamismo, por su saber hacer, por el cumplimiento extricto de las reglas...- vaya, otra ironía, seré deslenguado-. Y es que lo mejor siempre es hacer cumplir las reglas, porque el racismo es malo, malo, malo, malísimo. En la carta de expulsión se podía leer, además, que es expulsado por OFENDER Y HUMILLAR, se humilla a un niño latinoamericano, y no se humilla al ha recibido un puñetazo en un ojo así, sin quererlo, sin buscarlo, sin ganárselo.
Mientras que por el niño latinoamericano ya han expulsado a otra niña de primero- COSA PRIMORDIAL: ACABAR CON EL RACISMO-, al niño latinoamericano esta es la primera, un día por una agresión física. Mientras que al otro dos días por una agresión verbal malintecionada.
Y yo, que no paro de hacer disquisiciones, me pregunto: ¿qué futuro espera a niños que ya en primero son expulsados por niñerías, por un rifirafe que no llegó a mayores?¿Es ético atenerse siempre a las normas y coger tal decreto, o este otro y esgrimirlo como si fuese la espada de Damocles? En mi opinión no, en la de ustedes, ustedes sabrán.
Como último apunte, solo decir que creo que con este tipo de actos es cuando más se fomenta el racismo, ¿por qué? Preguntarán ustedes, pues porque así las cosas se magnifican: por culpa de ese negro han expulsado a mi colega y ese colega que se tirará dos diítas en su casa haciendo caso a la expulsión de las Juanas de Arco del instituto- ya saben, Juana de Arco escuchaba las voces de Dios y estas escuchan las de la delegada, las de las leyes, la de los padres, las de la Comisión de Convivencia(¿para qué sirve una Comisión de Convivencia?)... así, se figurarán ustedes que tienen que tener un lío en la cabeza de tres pares de narices-, porque un niño de 1º, viendo como tres leones se le hechan encima ávidos de sangre, ávidos de Justicia- vaya, otra ironía, ya van tres- es imposible que sea capaz de negar nada. Mientras, el niño latinoamericano se crece porque ya van dos expulsiones... todo un rey, todo un récord.

Post Scriptum: Me da igual, exactamente igual, que alguno de esos que ahora están en la Junta Directiva lea esto y tome represalias, me da igual que mi opinión no se acepte porque no soy del todo imparcial, me da igual que el instituto se caiga a pedazos, me da igual que la gentuza que Gobierna tenga malos modos, eso sí, no me da igual que tengan malos modos con un niño de 1º.
¡Hala a seguir luchando por la Justicia y contra el racismo y por la tolerancia, y contra el maltrato, y contra todo, todo y todo lo que les subvencionen!- vaya, otra ironía, menos mal que ya he acabado el post-.

Post Scriptum (2): He cambiado algunas cosas del post original por recomendación de una persona afín a esta pequeña atalaya de la que solo daré sus iniciales H.A.

2 comentarios:

· El Lobo Greñuo · dijo...

Ya hace tiempo que no lo hago, pero era algo así como...

"El contrartículo":

Veamos, veamos don Francisco, su última serie de artículos está siendo fuerte, buena y valiente (aunque sus deslices siempre los atribuiré a que se le "entrastabillan" los dedos en el teclado).

Ahora bien, este que hoy me ocupa me resulta un tanto espinoso, y al no conocer la situación, no daré mi opinión, pero le felicito tanto por la actitud rebelde y defensora de causas ajenas, que tanto escasean en nuestro tiempo. Aunque también le he de reconocer, que el tema de los tres chicos queda algo enrevesado, y creo que hago bien en decir, que respecto al chico latino, si se ha sentido ofendido, creo debe defenderse siempre que pueda, contra más en la sociedad que le toca vivir...

No sé, es todo una marabunta que inversamente se como a si misma, pero bueno, me repito, es la que nos ha tocado vivir...

Un saludo.

Anónimo dijo...

Buenas Don Paco, estoy de acuerdo con usted respecto a este artículo en algunas cosas, por ejemplo, en la paranoia social y política que vive el Instituto Blas Infante (que conozco tambien) y sus superiores del gobierno respecto al racismo y la tolerancia. Comprendo que defienda con tanto ahínco este caso que le llega a usted de cerca y le apoyo, pero piense tambien si a usted le insultara y fuera un chico impulsivo (Aunque a usted se le resbale todo) ¿que es lo que haría?, lo que no significa que apoye la agresión que este chico Afroamericano (No latinoamericano)de habla hispana tuvo hacia otro de sus compañeros, que son demasiados pequeños e insconcientes a la vez que un poco chulos de lo que es el racismo y la tolerancia. Un Saludo afectuoso. Joaquín.